En un bol grande, mezclar 4 tazas de harina, 1 sobre (10 g) de levadura instantánea, 2 cucharadas de azúcar y 1 cucharadita de sal.
Añadir 2 cucharadas de aceite y mezclar gradualmente con 1 ½ tazas de agua tibia hasta formar una masa blanda.
Amasar durante 8-10 minutos hasta que esté suave y elástica.
Tapar y dejar levar en un lugar cálido hasta que doble su tamaño, aproximadamente 1 hora.
Mientras sube la masa, calentar 1-2 cucharadas de aceite en una sartén a fuego medio.
Freír 1 cebolla finamente picada y 1 diente de ajo picado hasta que estén blandos.
Añadir 300 g de carne picada, desmenuzándola con una espátula.
Añadir 1 tomate picado (opcional), 1 cucharadita de curry en polvo o pimentón, sal y pimienta.
Cocer hasta que la carne picada esté dorada y se haya reducido la humedad. Dejar enfriar un poco.
Golpear la masa y dividirla en bolas iguales (del tamaño de una pelota de golf).
Aplanar cada bola en forma de disco, colocar una cucharada de carne picada en el centro, luego doblar los bordes sobre el relleno y pellizcar para sellar completamente, dando forma a una bola lisa.
Calentar aceite vegetal en una olla honda a fuego medio, lo suficiente para que la magwinya flote.
Freír las bolas rellenas por tandas hasta que se doren por todos los lados, unos 5-7 minutos por tanda.
Retirar con una espumadera y escurrir sobre papel absorbente.
Servir caliente. Asegúrese de que el relleno esté ligeramente frío antes de sellar la masa para evitar que se reviente al freírla.